Virgen de la paloma

Una de las tradiciones más arraigadas en Madrid es la devoción y la Verbena de la Paloma. Es la Virgen Castiza y patrona de los bomberos de Madrid.

La historia conocida y bien documentada comienza en 1787 cuando Andrea Isabel Tintero ve a unos niños jugando al arrastre con el lienzo. Esta pintura parece que la pudieron encontrar los niños en un corral que había en la calle de la Paloma, que pertenecía a las monjas de San Juan de la Penitencia de Alcalá de Henares.

Andrea Isabel Tintero, vecina del barrio les cambia a los niños la pintura por unas monedas. Su devoción se va extendiendo por el vecindario y pronto el cuadro está siempre iluminado con velas, farolillos y lámparas.

Al quedarse pequeño el portal para la cantidad de gente que acudía, Andrea Isabel Tintero decide utilizar una habitación de su propia casa, pero aún así no es suficiente y se inician los trámites para levantar una pequeña capilla en un erial de la misma calle. Realiza el proyecto Francisco Sánchez, discípulo de Ventura Rodríguez, concluyéndose la capilla en 1795.

Cuando se produce la invasión francesa, es la propia Isabel quien esconde el cuadro y las joyas de la Virgen durante la ocupación.

Isabel muere en 1813 y aunque su deseo era ser enterrada en la capilla, no se consiguió el permiso y fue enterrada en el Cementerio de San Isidro.

El culto sigue creciendo y la capilla se queda pequeña.
Iglesia de San Pedro el Real

En 1891, se convierte en la parroquia de San Pedro el Real, pero se considera que el edificio está en malas condiciones y que no era posible continuar el culto en la pequeña capilla, lo que lleva a levantar una nueva iglesia entre 1896 y 1911, según planos de Lorenzo Álvarez Capra, donde desde entonces y hasta ahora se encuentra la imagen de la Virgen de la Paloma.